Los productos serán elaborados para transportar petróleo, sin necesidad de usar químicos contaminantes

Si hubiera que personificarla economía argentina en estos momentos, la imagen aproximada sería un malabarista novato que camina por la cuerda floja, sin estabilidad, ni ayuda de ningún tipo. Aún así un grupo de empresarios eligió invertir en Nueva Galia. Reutilizarán una planta que está sin uso desde hace tres años. Allí revestirán tubos para mantener la temperatura del petróleo, sin necesidad de utilizar químicos importados, ni sustancias contaminantes. “En principio los productos serían destinados a Mendoza y hacia ‘Vaca muerta’, el yacimiento de Shale Oil de Neuquén, con el cual Argentina podría llegar a tener el autoabastecimiento energético que perdimos hace ocho años por falta de inversión”, explicó en pocas palabras, Franco Andreani, quien encabeza el proyecto que lleva adelante “Patagonia Shale Services”, una empresa que pertenece al grupo Andreani.

Según explicó Andreani se trata de una zona en la que el petróleo está en una etapa difícil de extraer, porque es muy pesado y está alojado en un área no porosa. “Se están haciendo inversiones muy grandes para colocar tecnología nueva, esto es lo que se llama el petróleo no convencional. Son reservas muy grandes que podrían permitir a Argentina salir de dependencia de la importación”, dijo. La planta, que funcionará en la localidad puntana y actualmente está en plena etapa de construcción y adaptación, llevará cuatro meses ponerla en las condiciones necesarias para que comience a funcionar y dependiendo del volumen de trabajo que se requiera en la empresa se necesitarán quince personas por turno. “Estamos empezando a contratar gente para ir preparándola y capacitándola específicamente en las tareas que deberá cumplir”, dijo Andreani y explicó que luego tendrán que esperar que las petroleras, entre ellas YPF, realicen una calificación de la planta. Los cálculos realizados por el empresario indican que en junio o julio la actividad productiva será plena. “

La idea de quedarnos en San Luis surgió porque ya conocíamos a los antiguos dueños. Les ofrecimos utilizar esos equipos que estaban parados, ellos aceptaron y después empezamos a contactarnos con la gente que trabajó antiguamente en la planta”, especificó. El edificio está ubicado sobre la ruta 88 del pueblo y posee una gran ventaja logística porque se encuentra entre dos rutas de acceso, a Mendoza y hacia Neuquén. “Se trata de un caño de polietileno, recubierto por dentro con una especie de poliuretano más rígido que el conocido, cuyo interior además tiene otro tubo de menor dimensión pero de acero. Ese tubo conducirá el petróleo que mantendrá su temperatura y llegará listo para el proceso de destilación”, describió. Los tubos sirven para trabajar con innumerables productos y se fabrican diferentes tipos de espesores y tamaños. “Es una tecnología que evita el uso de químicos importados, que disuelven o licúan la parafina y contaminan el ambiente. Ahora el petróleo llegará a la destilería y allí retirarán la parafina, que se utiliza para otras cosas”, dijo. Lo que sedujo a Franco Andreani a invertir en Nueva Galia fue la tranquilidad de la zona, la cultura de trabajo que caracteriza a la Provincia y el apoyo del intendente Viviana Beatriz Moreyra y el senador Sergio Freixes.

Nueva Galia tendrá una planta de revestimiento de tubos